Presentamos el “Decálogo por la vida del barrio”, una pieza clave del proyecto “Verdea y Justi(cia): Alianzas escolares por la salud planetaria, la justicia global y la solidaridad internacional”.
Este documento va más allá de una simple lista de propuestas: es un acuerdo vivo que surge de la observación, la experiencia y las inquietudes de niñas y niños que miran su entorno con espíritu crítico y plantean cómo transformarlo en un lugar más justo, saludable y habitable.
Un proceso participativo y colectivo
El decálogo es fruto de un proceso de investigación-acción desarrollado en las aulas de los colegios Huerta del Carmen (Sevilla) y José Hurtado (Granada). Durante este proceso, el alumnado ha reflexionado sobre su entorno, su bienestar emocional y la necesidad de cuidar el planeta, identificando deseos, preocupaciones y propuestas de mejora.
Lo que da valor y singularidad a este documento es su carácter dialogado:
- La infancia expresa lo que siente, necesita, sueña y reivindica.
- Las instituciones y entidades responden mediante compromisos concretos orientados a acompañar y hacer posibles esos cambios.
En este diálogo han participado agentes fundamentales como el Ayuntamiento de Granada, la Universidad de Granada (UGR) y el Instituto Andaluz de la Juventud, junto a organizaciones sociales como Médicos del Mundo, InteRed y Solidarios para el Desarrollo, Paz y Desarrollo, así como colectivos vecinales como Realejo Habitable y Árboles Contra el Cambio Climático.
Diez pilares para el compromiso
El decálogo se estructura en diez líneas de acción que incorporan de forma transversal la perspectiva de género y los cuidados:
- Derecho a ser escuchados: promover que las personas adultas atiendan y aprendan de las propuestas de la infancia.
- Cuidado de las emociones: reconocer la importancia de la salud emocional en el bienestar integral.
- Vínculo entre planeta y salud: entender que proteger el medio ambiente es también cuidar de nuestros cuerpos.
- Solidaridad sin fronteras: reforzar la cooperación internacional y la educación intercultural.
- Defensa frente a la injusticia: fomentar una actitud activa contra el maltrato y fortalecer una cultura de paz.
- Acción local por el clima: impulsar hábitos cotidianos como el reciclaje y la reducción de residuos.
- Transformación del barrio: reivindicar espacios más verdes y habitables que mejoren la salud comunitaria.
- Empatía y convivencia: trabajar para eliminar prejuicios y favorecer el encuentro entre generaciones.
- Aprender a través del arte y el juego: utilizar el artivismo y las dinámicas lúdicas como herramientas de transformación social.
- Corresponsabilidad y comunicación: compartir lo aprendido para implicar a todo el barrio en el cuidado de la vida.
Este decálogo es, en esencia, una invitación a escuchar de verdad a la infancia, reconociendo su capacidad para comprender el mundo y señalar caminos posibles para construir un presente mejor.
Cuida tu barrio, cuida el planeta.